|
La miel encierra pequeñas cantidades de sales minerales , variando su proporción, entre los principales elementos que se encuentran son hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, manganeso, azufre, fósforo, cloro, etc.. siendo las más importantes de la miel los fosfatos de calcio y de hierro. La materia mineral interviene en cierto grado en el sabor de la miel, al reducir la intensidad de su acidez real, y hacen de ella un excelente alimento por su participación en el equilibrio alcalino-ácido, aparte de su valor en elementos para las necesidades del organismo.
La miel constituye la sustancia azucarada de mayor concentración, y de gusto y aroma más exquisitos, que la naturaleza ha puesto a disposición del hombre para su aprovechamiento en la alimentación. Ambas características suman a su gran valor nutritivo la condición de excelente condimento.
El producto elaborado por las abejas. es de rápida asimilación, debido a los monosacáridos, glucosa y levulosa, que forman su mayor parte. En este sentido aventaja a la sacarosa o azúcar común, en sus aplicaciones como endulcorante de otros alimentos. La presencia de sales minerales y la reacción de las mismas, hacen de la miel u excelente producto para satisfacer ciertas necesidades y contribuir al equilibrio alcalino-ácido del organismo. |