Stress and eating Stress und Essgewohnheiten El estrés y la conducta alimentaria

El estrés y la conducta alimentaria

Biomanantial
por Nayeli R.

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El estrés y la conducta alimentaria

Imagínese que está preparándose para un importante discurso en público, ¿le da por lanzarse a la caja de las galletas o se le quita el hambre por completo? El estrés afecta a la conducta alimentaria de las personas de forma diferente. Siga leyendo para saber por qué.

Experimentamos estrés cuando ocurre algo en nuestro interior o a nuestro alrededor que altera nuestro equilibrio. Entonces utilizamos tácticas para combatir el agente estresante y regresar a nuestro estado normal. El estrés puede ser interno, como al preocuparse por algo o disgustarse, o externo, como el causado por un examen o determinadas situaciones sociales. Ya que el estrés forma parte de nuestra vida diaria, nuestro modo de alimentarnos bajo sus efectos puede afectar a nuestra alimentación y salud en general.

Pelear o escapar

Ante una amenaza, se desencadena automáticamente en el organismo una respuesta de “lucha o huída”. La descarga de adrenalina lleva sangre al cerebro, al corazón y a los músculos, lejos del sistema digestivo, para preparar nuestro cuerpo a escapar o pelear. Se cree que experimentamos este tipo de reacción incluso si la amenaza o agente estresante es psicológico o emocional, en lugar de físico. Este estado de alerta debería hacernos incapaces de comer e incluso provocarnos náuseas (1). Sin embargo, se ha descubierto que a algunas personas el estrés las incita a comer más (1). ¿Cómo se explica este fenómeno?

Las personas que están a régimen suelen comer más en situaciones de estrés

Hoy en día mucha gente está a dieta para adelgazar o “vigilar su peso”. Generalmente esto implica controlar el tipo y la cantidad de alimentos que se consumen. Estas personas además hacen caso omiso de las señales que les indican que tienen hambre para comer menos de lo que les gustaría. En otras palabras, restringen su alimentación. Las personas que comen en función de su apetito, no se imponen límites. Las investigaciones han demostrado en repetidas ocasiones que quienes limitan su alimentación tienden a comer más en respuesta al estrés, mientras que quienes no lo hacen suelen comer menos (2) y (3).

El estrés puede llevar a que quienes restringen su alimentación coman en exceso 

El Dr. Paul Lattimore, experto en conducta alimentaria de la Universidad John Moores de Liverpool explica por qué las personas que están a régimen comen más en situaciones de estrés. “Estas personas dedican tanta energía a controlar sus señales biológicas que les quedan pocos recursos para enfrentarse a los problemas cotidianos. Por eso, cuando se estresan, pierden el control y si tienen comida a mano, la consumen. Además, están tan acostumbrados a no hacer caso a su cuerpo que ignoran o malinterpretan las señales relacionadas con la lucha o la huída”.

Estrategias para enfrentarse al estrés

En un estudio a gran escala realizado recientemente en Finlandia, se halló que el índice de masa corporal (relación entre el peso y la altura de las personas) es mayor en quienes comen en situaciones de estrés y que estas personas tienden a comer más alimentos como salchichas, hamburguesas, chocolate y pizza, si las comparamos con las demás personas (4). Al comer como respuesta al estrés, los intentos de controlar el peso de estas personas se ven abocados al fracaso; entonces, ¿qué solución se les puede ofrecer? El Dr. Lattimore, basándose en su experiencia en la prevención de la obesidad, ofrece algunos consejos. “En primer lugar, la persona debe saber qué tipo de situaciones la incitan a comer en exceso y a continuación debe idear formas alternativas de enfrentarse al estrés. Una solución ideal sería ir a dar un paseo, para cambiarnos las ideas y que además quema calorías.”

Resumen

Las personas que comen cuando tienen hambre y dejan de comer cuando están saciadas están en sintonía con las señales biológicas de su organismo. En situaciones de estrés, estas personas no sienten hambre. Aquellas personas que ignoran sus señales biológicas deben ser conscientes de los factores emocionales y psicológicos que les llevan a visitar la nevera y deben poner en práctica tácticas para evitarlo. La respuesta al estrés muestra la importancia de utilizar enfoques para el control del peso que reduzcan la restricción alimentaria y de privilegiar el consumo de fruta y verdura (bajo contenido en calorías y muy nutritivos). Además estos alimentos diluyen la carga calórica ingerida durante los atracones.

Referencias

1. Greeno CG &Wing RR (1994) Stress-induced eating. Psychological Bulletin 115: 444-464.
2. Lattimore P & Caswell N (2004) Differential effects of active and passive stress on food intake in restrained and unrestrained eaters. Appetite 42: 167-173.
3. Polivy J and Herman CP (1999) Distress and dieting: why do dieters overeat? International Journal of Eating Disorder 25: 153-164.
4. Laitinen J & Sovio U (2002) Stress-related eating and drinking behaviour and body mass index and predictors of this behaviour. Preventive Medicine 34: 29-39.

Fuente: EUFIC

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Tags: adelgazar alimentación dieta estres perder peso

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5 Comentarios “El estrés y la conducta alimentaria”

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el 16/07/2015
A mi lo que me pasa es que se me quita el hambre, si estoy triste, si estoy enojada, si estoy estresada, se me quirta el hambre y clar, me duele la cabeza, pero no puedo tener hambre cuando tengo tantas cosas en la cabeza. Eso ta,mbein es muy malo :(
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el 13/06/2014
El estrés es una sensación incomoda que se presenta por preocupaciones o tareas pendientes, creo que en cada persona se presenta de manera particular, ansiedad por comer, falta de apetito, dolor muscular en alguna parte de nuestro cuerpo , mal humor en fin muchas son las características.
Pero es necesario buscar una solución, por lo que creo conveniente realizar actividad física como medio de distracción, meditar, practicar yoga, pintura en si una actividad que nos guste y nos saque de esa sensación incomoda en la que nos encontramos.

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el 07/08/2009
Anthares dice:

No sé si sea el estrés el que me provoque mi compulsión por comer o si sea mi compulsión por comer la que me provoque estrés. ¿Ustedes qué creen?

Es como encontrar que fue primero, si el huevo o la gallina.

Creo que lo mejor, si te interesa no estar estresado, es que comiences por la alimentación y eduques tanto tu estómago como tu paladar. Yo digo: asi como como un hombre, asi piensa y actúa.

Si eres impulsivo para comer, tendrias que empezra por apartar alimentos azucarados y refinados de tu dieta: refrescos, pasteles, dulces, almíbares, etcétera, que son extremademente irritantes del sistema nervioso. Y tendrías además que incluir muchos más alimentos como verduras y frutas frescas.

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el 07/08/2009
No sé si sea el estrés el que me provoque mi compulsión por comer o si sea mi compulsión por comer la que me provoque estrés. ¿Ustedes qué creen?
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el 07/08/2009
Que tal,

me parece interesante el artículo aunque creo que hay un error de contenido pues el artículo dice:

"El estrés puede ser interno, como al preocuparse por algo o disgustarse, o externo, como el causado por un examen o determinadas situaciones sociales."

A mi parecer, el estrés es una consecuencia a las situaciones externas, el disgusto y la preocupación son consecuencias de factores externos aunadas a la interpretación personal de dicha experiencia. No existe algo tal como estrés interno o externo, el estrés es una respuesta interior, y este puede suceder, entre otras cosas, por el alimento que consumimos. Indudablemente, la comida es un factor que predispone al estrés, sobre todo cuando se consumen productos como el azúcar blanca o aliemntos refinados.

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