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La albahaca o basílico, “Ocimum basilicum L” es una planta originaria de la India, que llegó a Europa en el siglo XII, por las rutas de las especias.
Es una hierba anual que puede medir hasta 1 m. Sus componentes activos son la esencia formada por cineól, linanól, estragól y eugenól. La albahaca es una de las plantas aromáticas más conocidas y utilizadas.
Los aceites esenciales penetran rápidamente por vía cutánea y casi sin darnos cuenta entran por nuestra nariz, al tiempo que respiramos, restableciendo nuestra armonía de cuerpo y mente. Vencer el estrés, relajarse, combatir la tristeza o la soledad son algunos de los objetivos que persiguen nuestros tratamientos. A nivel cosmético, los aceites esenciales tienen numerosas utilidades.
Como utilizar los aceites esenciales
Los aceites esenciales se pueden utilizar de diversas maneras, que podemos resumir de la siguiente forma:
En masaje: Los aceites esenciales son demasiado concentrados para utilizar directamente sobre la piel. Es por ello se deben mezclar con un vehículo natural de alta calidad, como los diferentes aceites base vegetales obtenidos por primera presión en frío: aceite de almendras, aceite de avellana, aceite de germen de trigo, aceite de zanahoria, aceite de jojoba, etc. en una proporción que puede oscilar entre el 1,5% (facial) y el 3% (corporal) ó en cremas de masaje base que nos pueden hacer de vehiculares.
En mascarillas: Se puede incorporar de 3 a 5 gotas de aceites esenciales en las mascarillas que puede realizar con arcillas, algas, miel, agua de rosas, harina de avena..., según los casos y el tratamiento.
En difusor de aromas: El difusor es un aparato eficaz para expandir en la atmósfera de la cabina micro partículas de aceites esenciales sin alterar su temperatura y, por lo tanto, conservando todas sus propiedades terapéuticas y cosméticas.
Conclusión: los aceites esenciales son poderosos agentes de salud y bienestar. Los aceites esenciales son ideales para todo tipo de tratamientos cosméticos y corporales, y no sólo para aplicaciones terapéuticas, aunque también tengan un enorme poder para regenerar y equilibrar las emociones, la mente y la vida espiritual de las personas.
Estas poderosas esencias de la naturaleza actúan en profundidad, y no solamente en un único sentido (cosmético y relajante en detrimento de lo terapéutico y la salud) sino en ambos. Por eso hay que ver en los aceites esenciales obtenidos según los métodos y las tradiciones más ancestrales, a poderosos agentes de salud y bienestar, igualmente eficaces y potentes para tratar con éxito cualquier carencia que detectemos en las tres dimensiones de nuestra existencia individual: energética, física y espiritual. |