|

La alimentación ecológica y el respeto a la Madre Tierra fueron el denominados común de los más de 300 actos que se desarrollaron del 8 al 11 de mayo en el Palau Sant Jordi de Barcelona. La participación alcanzó una afluencia de 79.000 personas, que visitaron la feria y el Festival Ecológico de la Infancia Mama Terra.
"Pretendemos en esta legislatura alcanzar el 10% de la producción agrícola útil (SAU) en cultivo ecológico". Con estas declaraciones del Secretario de Estado de Medio Rural y Agua, se inició la 15 edición de la feria BioCultura, la más importante del estado español en lo que a alimentación ecológica certificada y otros productos respetuosos con el medio ambiente se refiere.
“La fusión de los, hasta ahora, ministerios de Medio Ambiente y Agricultura es una gran oportunidad para el pleno desarrollo del mercado de los productos ecológicos en nuestro país”, añadió el Sr. Puxeu, que, como recordó, él, es nuevo en su cargo pero interesado por el desarrollo de los productos ecológicos desde el origen de este movimiento en España.
En el acto de inauguración participaron también: Imma Mayol, regidora de Medi Ambient i Sostenibilitat del Ajuntament de Barcelona, Joan Antoni Barón Espinar, presidente delegado del Àrea de Medi Ambient de la Diputació de Barcelona; y Rosa Cubel, directora general de Agricultura y Ganadería, de la Generalitat de Catalunya.
Ángeles Parra, Directora de BioCultura, quiso recordar que la agricultura biológica supone una gran solución al proceso de desertificación y por tanto de cambio climático, es una gran ayuda a la sequía y, sobre todo, es una proveedora de alimentos sanos y descontaminados que pueden darnos soberanía alimentaria. Y continuó: “Hace sólo unos días la propia ONU (Organización de las Naciones Unidas) ha anunciado que la actual subida de precios de los alimentos condenarán al hambre a 100 millones de personas. Y el hambre no sólo crea desnutrición sino también inestabilidad social . Y la ONU reconoce también que este aumento de las subida de alimentos básicos (maíz, trigo, arroz, sorgo y aceite de palma, principalmente) se debe al aumento de los llamados agrocombustibles. No está lejano ya el día en que humanos y máquinas tendremos que competir por la comida. Desde diferentes tribunas de expertos se pide ya una moratoria total del uso de biocombustibles. Hay que luchar contra el cambio climático, pero no matando a la gente de hambre”.
BioCultura ha demostrado una vez más alcanzar los objetivos de cuantos participan en ella a nivel comercial, pero sobre todo ha sido de nuevo una gran plataforma para que numerosos movimientos reivindicativos hagan oír su voz.
Fuente: ambientum
|