Dieta mental: la fuerza del pensamiento creativo
¿Quieres bajar de peso y ninguna dieta te funciona? ¿Has intentado realizar algo en tu vida y simplemente no sucede? ¿Quieres cambiar alguna circunstancia que te agobia o resulta incómoda, y por más que intentas esta te persigue por todos lados? ¿Quieres proyectar más belleza? ¿quieres sanar y no puedes? Entonces quizá necesitas combinar tu intención con un poco más de conocimiento.
¿Qué es la dieta mental?
Emmet Fox publicó hace algunos años un libro que se titulaba La Dieta mental de 7 días. Esta dieta consistía en tratar de mantener, durante una semana, un pensamiento meramente enfocado en lo que uno si quería, y no prestar atención ni dejarse enganchar emocionalmente en aquellas cosas, personas o situaciones que uno no quería. Durante esta dieta, uno no debía de responder a las circunstancias que uno no quería, tenia uno que guardar fortaleza mental y simplemente fijar en su mente con voluntad lo que uno quería realizar. Para realizar esta dieta, había que mantenerla en silencio, es decir, que no había que comentar a nadie que uno estaba realizando este ejercicio. Esto se hacia con la finalidad de ahuyentar a curiosos y a personas que no creían que esto fuese posible, y que el practicante pudiese realizar el ejercicio con más concentración y poder de credibilidad.
Sin embargo, Emmet Fox hacía hincapié en que la dieta no era nada sencilla de llevar, que era más difícil incluso que escalar el Everest, que una de las cosas más difíciles de lograr era encausar el pensamiento hacia donde uno quería, es decir, desarrollar una voluntad fuerte. Sin embargo, una vez que uno tenia dominado su pensamiento, y era capaz de mantenerlo enfocado en lo que quería por más de una semana, entonces simplemente las cosas allá afuera cambiaban casi por arte de magia, que no había que luchar contra ninguna circunstancia sino que esta simplemente se transformaba.
Lo que quieres lograr y la Dieta Mental
Esto de que el pensamiento es poderoso y puede llegar a cambiar las circunstancias, cualesquiera que sean, es algo que quizá nunca suene como una verdad poderosa hasta que uno lo practique y vea los resultados. Y como este es un mundo de exploración y experimentación, no vendría nada mal que, de vez en cuando, tratáramos de combinar las dietas para bajar de peso, los tratamientos para sanar, las funciones de nuestro trabajo, con un pensamiento meramente enfocado en lo que si queremos manifestar y no en lo que ya no queremos. Esto significaría que, en lugar de ver la báscula a ver cuanto pesas el día de hoy, o te veas en el espejo a ver “cuánto te falta para reducir el abdomen”, o centres tu atención en el dolor de alguna enfermedad o en la carencia que hay, empieces a crear imágenes de lo que si quieres ver. Por ejemplo: piensa en el cuerpo que si quieres tener, o en como te sentirías si ya estuvieses sano, o que harías con el dinero que ya tienes disponible, etcétera. Estos hologramas mentales son quizá “la patadita que necesitas” para lograr todo eso que te propones, pues no hay que olvidar que todo lo que se crea empieza con ideas y pensamientos.
Esta dieta mental, por supuesto, debe ir acompañada de una intencionalidad en tu acción, es decir, que si quieres tener un cuerpo de película, además de formarte la idea mental de cómo quieres que tu cuerpo luzca, debes de apoyar esto con ejercicios y una dieta de calidad. Y si quieres salud, debes apoyar tus imágenes de salud con un tratamiento adecuado. Si quieres abundancia económica, deberás entonces darte a la tarea de acomodar tus imágenes mentales en el trabajo que te guste y disfrutes hacer, de manera que la manifestación se haga más rápida. Si estas en un trabajo que no te gusta y te sientes forzado a ir, entonces tu abundancia se hará más lenta o quizá no llegue, pues el gozo es lo que alimentara y hará fluido tu pensamiento creativo. Todos estos detalles acentuarán el poder de tu mente.
Así que puedes empezar a experimentar todo esto, a darte cuenta si es verdad o no que tienes un potencial extraordinario para crear tu vida y sanarla. Darse la oportunidad de explorar nuevas cosas abre la mente y la vuelve flexible, así que ¿por qué no darse la oportunidad? En realidad, como dice un gran maestro, nada tienes que perder sino la duda. Sino te funciona no perderás nada, pero ¿y que tal si funciona? Entonces habrás ganado algo más de lo que quizá esperas.